

En otoño las temperaturas comienzan a bajar y vuelven las lluvias, lo que puede causar problemas en las viviendas si estas carecen de aislamiento térmico.
En esta estación de transición, las temperaturas no son muy extremas, por ello, es perfecta para aprovechar y realizar la instalación de aislamiento por insuflado que proporcionará ese confort térmico ideal en el interior de tu hogar.
Si existen problemas de aislamiento o la vivienda carece de él, el otoño es la estación ideal para corregirlo, ya que todavía se está a tiempo de evitar que el frío del invierno se cuele en el interior y que el calor se escape a través de los puentes térmicos.
Cuanto menos aislamiento, mayor necesidad de uso de sistemas de calefacción, que aumentan mucho el gasto energético y también repercuten en la economía de la unidad familiar.
Además, las precipitaciones suelen ser las protagonistas del otoño, lo que puede ocasionar problemas de humedad en los hogares. Para combatirlo, el aislamiento térmico y es una herramienta imprescindible.
Esta es una de las preguntas que más surgen una vez que los propietarios se deciden a realizar una instalación de aislamiento térmico en su hogar.
Existen múltiples alternativas, como las lanas minerales, el aislante preferido de la Unión Europea debido a sus características ignífugas, hidrófugas y de aislamiento térmico y acústico.
Hoy en día, el aislamiento térmico por insuflado es una de las opciones más utilizadas para aislar las viviendas, ya que es limpio, rápido y sin obras. Para ello, se introduce en las cámaras de aire un aislante de lana mineral que se distribuye uniformemente en la pared. ¡Y en Effihaus somos expertos!
Si quieres aislar tu vivienda este otoño, contacta con nosotros y haremos un estudio de tu hogar que mejorará por completo tu calidad de vida.