Comparativa de temperaturas interiores antes y después de aislar viviendas con aislamiento inyectado

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Rollos de lana mineral.

En muchas viviendas, sobre todo aquellas construidas antes de la normativa más moderna o sin una correcta cámara de aire, se experimentan pérdidas térmicas importantes.

En este artículo mostramos una comparativa realista de cómo cambia la temperatura interior de una vivienda tras la instalación del aislamiento por insuflado, con la solución de Effihaus, y por qué merece la pena apostar por esta técnica.

Estado antes del aislamiento

Cuando una vivienda no cuenta con aislamiento térmico adecuado —o bien el existente es deficiente—, se observa que durante el invierno la temperatura interior tiende a caer de forma notable en zonas próximas a las fachadas exteriores, cámaras de aire sin cubrir o muros fríos. Esto genera mayor sensación de frío y obliga a subir la calefacción para compensar las pérdidas.
Por ejemplo, en un apartamento en una ciudad de clima templado-frío, puede registrarse que en días exteriores de 0-5 °C la temperatura interior baje hasta 16-18 °C en zonas mal aisladas, obligando a mantener la calefacción encendida durante todo el día.
Además, estas sutilezas térmicas originan puentes térmicos y humedades por condensación, lo que empeora aún más el confort.

Instalación del aislamiento inyectado

La técnica de insuflado inyectado consiste en introducir lana mineral u otro material aislante en la cámara de aire existente en la fachada o muro, sin necesidad de obras mayores.
Una vez realizada esta operación, la vivienda pasa a tener una barrera térmica eficaz que limita la entrada del frío y la pérdida del calor generado en el interior.

Estado después del aislamiento

Tras la intervención, se observa una mejora clara en la estabilidad térmica interior. Siguiendo el mismo escenario de ejemplo: jornadas exteriores de 0-5 °C, la temperatura en zonas previamente frías puede elevarse a valores estables de 19-21 °C sin necesidad de incrementar notablemente la calefacción.
El salto térmico —de 16-18 °C a cerca de 20 °C— significa mayor confort, menor sensación de frío y una reducción del gasto asociado al sistema de climatización.
Además, al impedir el flujo térmico a través de paredes y muros, la vivienda mantiene la temperatura más constante, con menos oscilaciones entre día y noche. Esto fomenta un ambiente más agradable y saludable.

Beneficios adicionales y métricas de ahorro

  • Al mejorar el aislamiento térmico, se reduce el consumo energético destinado a calefacción/refrigeración. En Effihaus apuntamos a reducciones de hasta un 46 % del consumo energético cuando se aborda la pérdida térmica en muros mediante esta técnica.
  • Menos variaciones de temperatura interior implican menos estrés térmico para los ocupantes, mejor calidad de vida y menor riesgo de humedades y moho.
  • La inversión se recupera antes gracias al menor uso del sistema de climatización (menos horas de calefacción o aire acondicionado).

Si tu vivienda presenta habitaciones próximas a la fachada que se enfrían demasiado en invierno, o sufren golpes térmicos con el exterior, la solución del aislamiento por insuflado de Effihaus es una opción muy eficiente.

Para conocer el estado real de tu vivienda, te recomendamos realizar una medición térmica previa y otra tras la instalación, y así cuantificar el beneficio térmico que obtendrás. En Effihaus estaremos encantados de ayudarte a dar ese paso hacia un hogar más cálido, eficiente y sostenible. Contacta con nosotros aquí.

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