

En los últimos tiempos, el uso de la lana de roca para aislar viviendas y edificios ha ido in crescendo, gracias a la larga lista de beneficios que conlleva este tipo de instalaciones.
Este material deriva de un concepto más genérico: la lana mineral, que abarca diferentes tipos de aislantes. Entre ellos, la lana de roca, que se ha convertido en el compuesto aislante preferido en la Unión Europea, debido a sus propiedades, que la convierten en una magnífica alternativa aislante.
Aunque muchas personas creen que se trata de un material sintético, la realidad es que todas las lanas minerales provienen de la naturaleza.
Por ello, la lana de roca es un material sostenible, que se forma tras la fundición de rocas basálticas a temperaturas superiores a 1400 grados centígrados, obteniendo como resultado final paneles o material para el insuflado.
Su origen se remonta a principios del siglo XX en Hawai, donde tras una erupción volcánica se descubrieron sedimentos que dieron paso a la investigación para su obtención, consiguiendo como resultado final el material que conocemos hoy en día.
La eterna pregunta de los propietarios. La mayoría creen que el verano no es la época adecuada para realizar una instalación de aislamiento en su hogar, sin embargo, no existen más que ventajas.
Además, la subida de las temperaturas puede ser la pista que indique que existen problemas de aislamiento en las viviendas: calor excesivo en el interior, aire acondicionado que no consigue enfriar del todo las estancias…
¿Crees que la lana de roca es el material ideal para aislar tu hogar? ¡En Effihaus lo tenemos claro! Contacta con nosotros y descubre cómo el aislamiento por insuflado puede mejorar tu vivienda.