

Aunque el aislamiento térmico está lleno de ventajas, hace unos años era bastante habitual pensar que su uso perjudicaba al aire interior de las viviendas. En Effihaus queremos demostrarte que el aislamiento no solo no es perjudicial, sino que mejora la calidad de los ambientes. ¡Descubre por qué a continuación!
Uno de los motivos por los que la gente cree que el aislamiento térmico repercute negativamente en la calidad del aire es por su contribución a la estanqueidad de la envolvente. Según este pensamiento, la instalación de aislamiento provoca una excesiva hermeticidad de la vivienda, lo que impide que el aire se renueve correctamente. Pero esto no es del todo verdad.
Aunque un aislante impida las pérdidas de calor hacia el exterior, no significa que impida que la vivienda respire. De hecho, aislantes como la lana mineral son permeables al vapor de agua, lo que ayuda a evitar la formación de condensaciones y mohos.
A lo que sí contribuye el aislamiento es a mejorar la estanqueidad, o lo que es lo mismo, a detener las infiltraciones de aire descontroladas. Si no hay estanqueidad, un aislamiento no va a funcionar como debe. Para conseguir una adecuada renovación del aire debemos contar con buen diseño de la vivienda o con equipos específicos de ventilación mecánica, no dejarla en manos de filtraciones sin control.
Muchas personas siguen pensando que los aislamientos pueden emitir sustancias nocivas. Sí es cierto que cuando se empezó a utilizar materiales para aislar viviendas, algunos de ellos, bajo determinadas circunstancias, sí podían liberar sustancias o partículas perjudiciales en el aire. Pero en la actualidad los materiales aislantes resultan seguros para la salud de las personas, ya que sus niveles de emisión de Compuestos Orgánicos Volátiles (COVs) son prácticamente nulos y siempre muy por debajo de las concentraciones máximas permitidas. Además, tampoco liberan fibras dañinas ni otras sustancias perjudiciales al aire interior. Es más, incluso ayudan a reducir los niveles de CO2 del ambiente.
La lana mineral insuflada que utilizamos en Effihaus, por ejemplo, cuenta con certificados de calidad del aire interior y de biosolubilidad, que garantizan al 100% su seguridad.
Como ves, el aislamiento térmico no solo no es perjudicial para el ambiente, sino que ayuda a mejorar la calidad del aire que respiramos. ¡Una buena razón más para apostar por él!