

A la hora de decidirnos a aislar nuestra vivienda, nos encontramos con muchos sistemas y materiales aislantes con los que se puede llevar a cabo esta tarea. ¿Pero qué es lo que convierte a un material en un buen aislante? ¡En Effihaus te lo contamos!
Algunas de las propiedades que debería tener un material para ser considerado un buen aislante son las siguiente:
La conductividad térmica es la capacidad de un material de transmitir el calor. Cuanto más reducidos sean estos valores, mejor funciona el material como aislante, ya que impide el intercambio de temperaturas entre interior y exterior, o lo que es lo mismo, evita que se escape el calor.
Es fundamental que un material que va aplicado en las envolventes de las viviendas resulte seguro para las personas que habitan en ellas. Un buen aislante debe tener la mejor nota en la clasificación de las Euroclases, que evalúan los materiales según su reacción al fuego.
Para evitar problemas de humedad, un buen material aislante debe ser hidrófilo, o lo que es lo mismo, repeler y no dejar pasar el agua. Además, también es esencial que sea higroscópico, es decir, que no absorba la humedad en su estructura, porque de hacerlo perdería el aire que hay en su interior, responsable en gran medida de la capacidad aislante.
Para evitar condensaciones y humedades dentro de una vivienda, es esencial que un aislante transpire, ya que una mala evacuación del vapor de agua que se produce en interiores provoca estos problemas, sobre todo en zonas como baños o cocinas.
Si un material se asienta demasiado (algo que puede pasar en meses o años) perderá volumen y espesor, y por lo tanto también sus propiedades aislantes iniciales. Por este mismo motivo también puede moverse y dejar de cubrir por completo la superficie original, con todo lo que esto implica.
No es una característica imprescindible, pero es un extra muy interesante. Un aislante térmico que también tenga buenas propiedades como aislante acústico es un 2×1 y nos ayuda a mitigar ruidos del exterior, de los vecinos, etc.
Esta característica es muy importante en los aislamientos que vayan a ser insuflados, ya que de ella depende que el material se mueva bien al ser aplicado en las cámaras de aire y cubra así toda la superficie sin dejar ningún hueco.
La lana mineral que utilizamos en Effihaus cumple todos estos requisitos. Además de su alto desempeño como aislante, posee una calificación A1 en Euroclases, lo que la coloca como material ignífugo, y posee certificados de biosolubilidad y calidad de aire interior. Con el insuflado de este producto en tus cámaras de aire obtendrás un resultado inmediato, sin obras y sin mantenimiento posterior. ¿A qué esperas para aislar tu casa con Effihaus?