

Una vivienda saludable es una construcción de tipo residencial que se crea teniendo en cuenta una serie de requisitos que contribuyen a que las personas que las ocupan tengan una buena salud. ¿Quieres saber cuáles son las características que definen a una vivienda saludable? ¡En Effihaus te lo contamos!
En una vivienda saludable la temperatura es agradable durante todo el año: no se pasa frío en invierno ni calor en verano y esto contribuye al confort general. El aislamiento térmico (como el que te ofrecemos en Effihaus) es clave para lograr este objetivo, ya que, además de reducir las pérdidas energéticas, ayuda a ahorrar en las facturas de la casa.
Contar con sistemas de climatización optimizados (calefacción y aire acondicionado) también es importante para cumplir este punto.
El ruido es una molestia que, si se sufre constantemente, puede generar problemas graves de estrés, cansancio y cambios de humor. Para evitar tanto el ruido exterior (tráfico, calle…) como el interior (vecinos, instalaciones…) la vivienda debe contar con un aislamiento acústico adecuado.
Tener un aire de calidad es un requisito indispensable en una vivienda saludable. Para lograrlo es fundamental que todas las estancias se puedan beneficiar de sistemas de ventilación cruzada, purificadores y filtros de aire que reduzcan la contaminación ambiental. También es fundamental evitar la aparición de humedades y mohos, algo a lo que puede ayudar un buen aislamiento. De esta forma disminuye la posibilidad de que los habitantes de la casa padezcan enfermedades respiratorias y alergias.
La luz solar contribuye a regular los ciclos circadianos y mejorar el estado de ánimo de las personas, además de ser muy útil para ahorrar energía en la vivienda. Por estas razones es fundamental contar con ventanas, ventanales o tragaluces bien orientados y distribuidos.
Una vivienda saludable debe tener un diseño abierto y diáfano y una distribución que facilite la movilidad de sus habitantes en sus distintas condiciones y etapas de vida. Se deben evitar los espacios angostos y las barreras arquitectónicas que dificulten la vida diaria.
Este punto se refiere tanto a la integración de sistemas de seguridad activa (alarmas de humo, videovigilancia…) como pasiva (uso de materiales que frenen la propagación del fuego, salidas de emergencias…) en la vivienda.
La salubridad es esencial para que una vivienda sea considerada saludable. La limpieza ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades y mejora la sensación de confort del hogar; eso sí, debe realizarse con productos libres de sustancias tóxicas y que no resulten peligrosos para las personas.
Como ves, el aislamiento es uno de los aspectos que más ayudan a que una vivienda sea saludable, y el insuflado de lana mineral es un gran aliado para alcanzar muchos de sus requisitos (propicia una temperatura óptima, reduce los niveles de ruido, mejora la calidad del aire, resiste contra el fuego porque es ignífugo, etc.). Si tú también quieres hacer de tu casa un espacio mucho más saludable, ¡no dudes en contactar con nosotros!